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¿ Qué es un edulcorante no calórico o
bajos en calorías?
Dra Susana Der
Parsehian
Agosto 1999
Los edulcorantes no calóricos,
artificiales o naturales, son en este momento una de las áreas más dinámicas dentro del
campo de los aditivos alimentarios, por la gran expansión que está experimentando
actualmente el mercado de las bebidas bajas en calorías.
Para que un edulcorante natural o artificial sea utilizable por la industria alimentaria,
además de ser inocuo, tiene que cumplir otros requisitos: el sabor dulce debe percibirse
rápidamente, y desaparecer también rápidamente, y tiene que ser lo más parecido
posible al del azúcar común. También tiene que resistir las condiciones del alimento en
el que se va a utilizar, así como los tratamientos a los que se vaya a someter.
El uso de edulcorantes artificiales ha sido objeto de múltiples polémicas por lo que
respecta a su seguridad a largo plazo. La forma más adecuada de enfocar esta polémica es
desde la perspectiva del balance riesgo-beneficio. El consumidor tiene que decidir si
asume en algunos casos un riesgo muy remoto como contrapartida de las ventajas que le
reporta el uso de determinados productos, ventajas que en este caso serían la reducción
de las calorías ingeridas sin renunciar a determinados alimentos o sabores. También
deben tenerse en cuenta los efectos beneficiosos sobre el organismo de la limitación de
la ingesta calórica, especialmente en la prevención de los trastornos cardiovasculares y
de ciertos procesos tumorales. Aunque el efecto preventivo se produce fundamentalmente con
la reducción del contenido de la grasa de la dieta, también puede contribuir la
reducción del contenido energético global, y en este caso los edulcorantes artificiales
serían una cierta ayuda. Por supuesto, son de gran interés para el mantenimiento de la
calidad de vida de aquellas personas que por razones médicas tienen que controlar su
ingestión de azúcares.
E 952 Ciclamato y sus sales.
Esta sustancia fue sintetizada por primera vez en en 1937, y se utiliza como edulcorante
artificial desde 1950. A partir de 1970, ante la sospecha de que podía actuar como
cancerígeno, se ha prohibido su uso como aditivo alimentario en muchos países, entre
ellos USA, Japón e Inglaterra.
Es unas 50 veces más dulce que la sacarosa, y tiene un cierto sabor metálico para
algunos desagradable, que desaparece cuando se utiliza mezclado con la sacarina. Es muy
estable, y no le afecta la acidez ni el calentamiento. Su utilización fundamental estaba
en las bebidas carbónicas. También se lo utilizaba en yogures edulcorados y como
edulcorante de mesa. El ciclamato como tal es menos soluble en agua que sus sales, que son
las que se utilizan habitualmente.
El ciclamato no tiene la
consideración universal de aditivo alimentario sin riesgos.
Se han publicado trabajos indicando
que, en animales de experimentación, dosis altas de esta substancia actúan como
cancerígeno y teratógeno, lo que significa que produce defectos en los fetos. También
se han indicado otros posibles efectos nocivos producidos por su ingestión en dosis
enormes, como la elevación de la presión sanguínea o la producción de atrofia
testicular.
Los datos acerca de su posible carcinogenicidad son conflictivos. El efecto cancerígeno
no sería debido al propio ciclamato, sino a un producto derivado de él, la
ciclohexilamina, cuya carcinogenicidad tampoco está aun totalmente aclarada. El organismo
humano no es capaz de transformar el ciclamato en este derivado, pero sí la flora
bacteriana presente en el intestino. El grado de transformación depende mucho de los
individuos, variando pues también la magnitud del posible riesgo.
Todos los datos acerca de los efectos
negativos del ciclamato se han obtenido a partir de experimentos en animales utilizando
dosis muchísimo mayores que las ingeridas por un consumidor habitual de bebidas bajas en
calorías, por lo que la extrapolación no es fácil, y de hecho no existe un acuerdo
general acerca de la seguridad o no del ciclamato. Desde su prohibición en Estados
unidos, la principal compañía fabricante ha presentado a las entidades gubernamentales
varias solicitudes para que esta prohibición fuera retirada, en base a los resultados de
múltiples experimentos posteriores a su prohibición en los que no se demostraba que
fuese cancerígeno.
La elección, teniendo en cuenta que su presencia se indica en la etiqueta, corresponde
finalmente al consumidor. Esta substancia tiene mayores riesgos potenciales en el caso de
los niños, a los que están destinados muchos productos que la contienen, ya que en ellos
la dosis por unidad de peso es evidentemente mayor, al ser ellos más pequeños. También
sería mas cuestionable su ingestión por mujeres embarazadas. El riesgo ocasionado por el
consumo de este aditivo, caso de existir, es sin duda sumamente pequeño, pero existen
otros edulcorantes alternativos cuyos riesgos parecen ser aun menores.
E 954 Sacarina y sus sales
La sacarina fue sintetizada en 1878,
utilizándose como edulcorante desde principios del presente siglo. Es varios cientos de
veces más dulce que la sacarosa. La forma más utilizada es la sal sódica, ya que la
forma ácida es muy poco soluble en agua. Tiene un regusto amargo, sobre todo cuando se
utiliza a concentraciones altas, pero este regusto puede minimizarse mezclándola con
otras substancias. Es un edulcorante resistente al calentamiento y a los medios ácidos,
por lo que es muy útil en muchos procesos de elaboración de alimentos. En España se
utiliza en bebidas refrescantes, en yogures edulcorados y en productos dietéticos para
diabéticos.
Ya desde los inicios de su utilización la sacarina se ha visto sometida a ataques por
razones de tipo económico, al provocar con su uso la disminución del consumo de azúcar,
así como por su posible efecto sobre la salud de los consumidores. En los años setenta
varios grupos de investigadores indicaron que dosis altas de sacarina (5% del peso total
de la dieta) eran capaces de inducir la aparición de cáncer de vejiga en las ratas.
La sacarina no es mutágena. Su efecto en la vejiga de las ratas se produce mediante una
irritación continua de este órgano producida por cambios en la composición global de la
orina que, entre otros efectos, dan lugar a cambios en el ph y a la formación de
precipitados minerales. El ataque continuo tiene como respuesta la proliferación celular
para reparar los daños, y en algunos casos estas proliferación queda fuera de control y
da lugar a la producción de tumores. Es interesante constatar que el efecto de formación
de precipitados en la orina de las ratas se debe en gran parte o en su totalidad al sodio
que contiene la sacarina, ya que la forma libre o la sal de calcio no producen este
efecto.
La sacarina no es pues carcinógena por si misma, sino a través de su efecto como
desencadenante de una agresión fisicoquímica a la vejiga de la rata, que induce la
proliferación celular. Con concentraciones en la dieta (las utilizadas realmente por las
personas) en las que no exista absolutamente ninguna posibilidad de que se produzca esta
agresión a la vejiga, el riesgo no será muy pequeño, sino simplemente nulo. No
obstante, el uso de la sacarina esta prohibido en algunos países como Canadá. En Estados
unidos se planteó su prohibición en 1977, pero las campañas de las empresas afectadas y
de algunas asociaciones, entre ellas las de diabéticos, motivaron que se dictara una
moratoria a la prohibición. La situación de la sacarina quedó pues inestable en Estados
unidos, estando sometida a normas de etiquetado estrictas con frases del tipo "Este
producto contiene sacarina, de la que se ha determinado que produce cáncer en animales de
laboratorio" y "el uso de este producto puede ser peligroso para su salud".
E 951 Aspartamo
Es el más importante de los nuevos
edulcorantes artificiales. Descubierto en 1965, se autorizó su uso inicialmente en
Estados Unidos como edulcorante de mesa, aunque desde 1983 se autorizó en ese país como
aditivo en una amplia serie de productos. Químicamente está formado por la unión
de dos aminoácidos (fenilalanina y ácido aspártico), uno de ellos modificado por la
unión de una molécula de metanol. Aunque como tal no existe en la naturaleza, sí que
existen sus componentes, en los que se transforma durante la digestión. Es varios cientos
de veces más dulce que el azúcar. Por esta razón, aunque a igualdad de peso aporta las
mismas calorías aproximadamente que el azúcar, en las concentraciones utilizadas
habitualmente este aporte energético resulta despreciable.
El aspartamo no tiene ningún regusto, al contrario que los otros edulcorantes, y es
relativamente estable en medio ácido, pero resiste mal el calentamiento fuerte, por lo
que presenta problemas para usarse en repostería.
El aspartamo se transforma inmediatamente en el organismo en fenilalanina, ácido
aspártico y metanol. Los dos primeros son constituyentes normales de las proteínas,
componentes naturales de todos los organismos y dietas posibles. La fenilalanina es
además un aminoácido esencial, es decir, que el hombre no puede sintetizarlo en su
organismo y tiene que obtenerlo forzosamente de la dieta. Sin embargo, la presencia de
concentraciones elevadas de fenilalanina en la sangre está asociada al retraso mental
severo en una enfermedad congénita rara, conocida con el nombre de fenilcetonuria,
producida por la carencia de un enzima esencial para degradar este aminoácido. La
utilización de aspartamo a los niveles concebibles en la dieta produce una elevación de
la concentración de fenilanalina en la sangre menor que la producida por una comida
normal. Cantidades muy elevadas, solo ingeribles por accidente, producen elevaciones de la
concentración de fenilalanina en la sangre inferiores a las consideradas nocivas, que
además desaparecen rápidamente. Sin embargo, en el caso de las personas que padecen
fenilcetonuria, el uso de este edulcorante les aportaría una cantidad suplementaria de
fenilalanina, lo que no es aconsejable. Por otra parte, el metanol es un producto
tóxico,pero la cantidad formada en el organismo por el uso de este edulcorante es muy
inferior a la que podría representar riesgos para la salud, y, en su uso normal, inferior
incluso a la presente en forma natural en muchos alimentos, como los zumos de frutas.
E 950 Acesulfamo K
Es un compuesto químico relativamente
sencillo, descubierto casi por azar en 1967. Es aproximadamente 200 veces más dulce que
el azúcar, con una gran estabilidad ante los tratamientos tecnológicos y durante el
almacenamiento. En el aspecto biológico, la acesulfama K no se metaboliza en el organismo
humano, excretándose rápidamente sin cambios químicos, por lo que no tiende a
acumularse. Su uso se autorizó en Inglaterra, en 1983; desde entonces se ha autorizado en
Alemania, Italia, Francia, Estados Unidos y en otros países, y esta incluida dentro de la
nueva lista de aditivos autorizados de la Unión Europea. En España todavía no se
utiliza.
E 957 Taumatina
Es una proteína extraída de una planta de Africa Occidental, que en el organismo se
metaboliza como las demás proteínas de la dieta. Figura en el libro Guiness de los
récords como la substancia más dulce conocida, unas 2500 veces más que el azúcar.
Tiene un cierto regusto a regaliz, y, mezclada con glutamato, puede utilizarse como
potenciador del sabor. Se utiliza en Japón desde 1979. En Inglaterra está autorizada
para endulzar medicinas, en USA para el chicle y en Australia como agente aromatizante.
E 959 Neohesperidina
dihidrocalcona
La denominada Neohesperidina
dihidrocalcona (NHDC) se obtiene por modificación química de una substancia presente en
la naranja amarga , Citrus aurantium. Es entre 250 y 1800 veces más dulce que la
sacarosa, y tiene un sabor dulce mas persistente, con regusto a regaliz. Se degrada en
parte por la acción de la flora intestinal.
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