PREVENCION EN ESTIMULACION TEMPRANA
Los bebes o niños pequeños que acuden a
tratamiento presentan algún trastorno en su
desarrollo que resulta preocupante para los padres
o para el médico que deriva. Hablar de desarrollo
implica hablar de un entrecruzamiento de
estructuras: la orgánica y la psíquica, que
comienzan a armarse y delinearse durante los
primeros años de vida. La mayoría de los niños que
atendemos en Estimulación Temprana presentan
algún daño orgánico (síndromes genéticos,
enfermedades congénitas, trastornos sensoriales,
etc.), si bien desde el tratamiento no podemos
revertir esta situación, sí podemos facilitar que en
la familia se abra un espacio significativo para este
niño y su salud psíquica no peligre. Sabemos que
cuando nace un bebé con trastornos orgánicos los
papás se encuentran con una situación
inesperada, un niño no imaginado, no esperado y
poco a poco deben aprender a aceptarlo, conocerlo
y otorgarle un lugar de hijo. Por otro lado, ese bebé
se presenta con limitaciones constitucionales que
limitan su respuesta con el afuera (hipotonía, falta
de visión, rigidez en el cuerpo, etc.). Toda esta
situación que se conjuga alrededor de este
nacimiento nos lleva a pensar en la importancia de
un seguimiento terapéutico en el armado de este
lugar para el bebé.
No obstante, nos llegan también bebés o niños
pequeños sin organicidad comprobable (adoptados,
con internaciones recurrentes o prolongadas por
diferentes causas, que están expuestos a una
deprivación ambiental importante, etc.) que
muestran algún signo preocupante en su
desarrollo, como retraso de pautas madurativas,
dificultades en la comunicación con el otro,
trastornos en la adquisición del lenguaje, escasa
exploración del mundo circundante, dificultades o
imposibilidad de jugar, etc.
Podemos decir entonces que para nosotros prevenir
es actuar efectivamente en el momento oportuno,
en el momento en que comienza a aparecer una
preocupación por algún aspecto del desarrollo del
niño, no antes. Intentamos con ello actuar a
tiempo, acompañando el desarrollo del niño para
que pueda apropiarse de un lugar en la familia que
le permita estructurarse psíquicamente; lo cual
funcionará como basamento para el despliegue del
juego, la adquisición del lenguaje, la construcción
del conocimiento y la utilización del cuerpo de
acuerdo a sus máximas posibilidades.
Prof. Alejandro David Torres
Prof. María Martina Pacheco
Espec. En Estim. Temprana
C.E.T. y P.E.
Prof. Alejandro David Torres
Espec. en Estimulación Temprana
Buenos Aires, Argentina
E-Mail: alejandrotorres@ciudad.com.ar