Toxicología HEALTHIG News ~ Pág. 22
Rumores absorbentes
Afirman que, durante su manufactura, los tampones se contaminan con asbestos y dioxina.
Además, que las fibras de rayón causan el Síndrome del Shock Tóxico (TSS).
La evidencia científica de la que se dispone no apoya dichos rumores.
(Por la Dra. Susana Der Parsehian: parsegh@fibertel.com.ar ).- En los últimos seis meses han
circulado en Internet infudamentados rumores que sugieren que los fabricantes de tampones
en los Estados Unidos, agregan asbestos a sus productos a fin de promover un excesivo
sangrado menstrual, con el objeto de vender más.
La administración norteamericana de drogas y alimentos, FDA, no tiene evidencias. La
agencia gubernamental revisa el diseño y materiales, antes de que cualquier tampón sea
comercializado. En los Estados Unidos, el asbesto no es un ingrediente en ninguna marca de
tampones. Tampoco está asociado con las fibras utilizadas en la elaboración de los mismos.
Si cualquier tampón fuese contaminado con asbestos, sería como resultado de una
falsificación, lo cual es un delito. Por otra parte, existen alegatos de que algunos tampones
contienen cantidades tóxicas de "dioxina" o "dioxinas", es decir, un número de elementos
relacionados con químicos. Las pruebas sobre los materiales de los tampones, utilizando
tecnología de última generación, han demostrado que los niveles de dioxina están "en el límite
detectable o por debajo de él; y no existe ningún riesgo para la salud".
Los productos que se venden actualmente en USA están hechos de algodón, rayón o de una
mezcla de ambos. El rayón se confecciona con pulpa de celulosa -un derivado de la pulpa de
la madera-, mediante un proceso de "blanqueo elemental libre de clorina" (pueden,
teóricamente, generar dioxinas a niveles extremadamente bajos) o "totalmente libres de
clorina" (incluyen, por ejemplo, el uso de peróxido de hidrógeno como el agente blanqueador).
La Agencia de Protección Ambiental (EAP) ha instado a los productores de pulpa de madera a
promover el uso de métodos libres de dioxina, debido a que la misma es un contaminante
ambiental. Como consecuencia del proceso de contaminación durante décadas, la dioxina
puede encontrarse en el aire, el agua y en la tierra.
Por lo tanto, en la actualidad, mientras que los métodos usados para elaborar tampones se
consideran libres de dioxina, pueden encontrarse trazas de la misma en el algodón o la
materia prima de la pulpa de madera utilizados para elaborar tampones. Es así como pueden
encontrarse trazas de dioxina de origen ambiental, en los tampones hechos de algodón,
rayón o algodón/rayón. Los fabricantes han proporcionado a la FDA los resultados de estudios
llevados a cabo por laboratorios independientes, en los que se han utilizado las pruebas más
precisas de las que se disponen. El límite detectable en ese examen actualmente es
aproximadamente 0.1 a 1 partes por trillón de dioxina; tan pequeño que cualquier riesgo de
efectos adversos sobre la salud se consideran inimaginables. Una parte por trillón es similiar a
una cucharada de te en un lago de quince pies de profundidad y una milla cuadrada. Esto es,
muy por debajo del umbral que el EPA considera "un riesgo" de cancer o efectos nocivos .
Existen también alegatos de que los rayones de tampón causan el Síndrome del Shock Tóxico
(TSS), resequedad y ulceraciones en la paredes de la vagina. Es una rara enfermedad y
potencialmente fatal, causada por una toxina bacteriana. El número de casos ha disminuido
significativamente en los últimos años. Aproximadamente la mitad de los que se reportan
actualmente se asocian con "tampones utilizados durante la menstruación", generalmente en
mujeres jóvenes. Pero el TSS también ocurre en niños, hombres y mujeres no menstruantes.
A pesar de que los científicos han reconocido que existe una asociación entre el síndrome y el
uso de tampones, la conexión exacta permanece poco clara. Se encontró que algunos pocos y
específicos diseños y materiales para tampones de alta absorbencia, están asociados con un
mayor riesgo de TSS, aunque estos productos y materiales ya no se venden en USA.
Aquellos elaborados con rayón parecen no tener un riesgo mayor que aquellos de algodón de
absorbencia similar. Las mujeres pueden evitar problemas al seleccionar un tampón con la
mínima absorbencia necesaria para controlar el flujo menstrual y utilizándolo únicamente
durante la menstruación activa.
Más información en: http://www.fda.gov/opacom/catalog/ots_tss.html
Publicado en la revista electrónica Health IG Copyright-2000