Organización Panamericana de la Salud Día Mundial sin Tabaco
Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud 31 de mayo de 1999
El abandono del tabaquismo: Los jóvenes y las embarazadas
La Organización Mundial de la Salud calcula que el consumo de tabaco causa 150.000 defunciones cada año tan solo en América Latina, y más de 3.000.000 en el mundo. A medida que aumenta el consumo de tabaco, es de prever que el número de defunciones casi se triplique para 2020. Prevenir el inicio del tabaquismo es imprescindible; no obstante, la labor de prevención no tendrá ninguna repercusión en la muerte y las discapacidades inminentes que sufrirán los fumadores actuales, a menos que dejen de fumar. El aumento proyectado en la proporción de defunciones por el tabaco que se explican por el aumento del tabaquismo en los jóvenes es una gran preocupación. Otra inquietud es el costo que seguirá teniendo el tabaquismo durante el embarazo.
El lema del Día Mundial sin Tabaco de 1999, "¡Está decidido: dejo el cigarrillo!", subraya la necesidad de mejorar la labor en pro del abandono del tabaquismo para reducir la muerte y el sufrimiento por el consumo de tabaco. A pesar del deseo de dejar de fumar y de saber qué consecuencias tiene persistir en este comportamiento destructivo, dejar de fumar para siempre puede ser sumamente difícil. La verdad es que:
Abandonar el consumo del tabaco es particularmente importante para las poblaciones de alto riesgo, como los adolescentes y las embarazadas.
Los jóvenes
Al sucumbir a la publicidad extensa y la presión de la promoción del tabaquismo, el número de niños y jóvenes que consumen productos de tabaco sigue subiendo en forma sostenida en el mundo entero. Considere estos datos:
No obstante, es posible que los jóvenes que empiezan a fumar y a consumir otros productos de tabaco no comprendan la adicción ni puedan apreciar las consecuencias a largo plazo de su comportamiento.
Los fumadores jóvenes: adictos de por vida
La prevalencia del tabaquismo en América Latina es variable, pero alcanza 50 por ciento o más entre los jóvenes de ciertas zonas urbanas.
Una vez convertidos en fumadores diarios y adictos a la nicotina, a los jóvenes les resulta difícil y complicado dejar de fumar. Los fumadores adolescentes tienden a reunirse con otros chicos que fuman y suelen tener una imagen devaluada de sí mismos
(1). La presión negativa de los compañeros y la escasa motivación son obstáculos que les impiden dejar de fumar. Algunos estudios revelan que la tasa de éxito de los programas para dejar de fumar con un enfoque meramente conductual es muy baja con respecto a la captación y retención de los jóvenes (2). La inocuidad de los servicios para dejar de fumar, como la terapia de sustitución de la nicotina, se debe considerar con atención como una opción de tratamiento, al igual que el tema del consentimiento obligatorio de los padres para el tratamiento.Un número significativo de mujeres en edad fecunda en las Américas, en particular las adolescentes, hace poco que se iniciaron en el fumado.
En los dos años más recientes en los cuales el Centro Nacional de los Estados Unidos para las Estadísticas Sanitarias hizo mediciones (1995-1996), el tabaquismo en las adolescentes embarazadas aumentó en general a 17,2 por ciento, y hasta 29 por ciento en las adolescentes blancas no hispanas que fumaron durante el embarazo. Un estudio en el que se examinó el consumo de tabaco de las adolescentes durante el embarazo indica que la percepción de la desaprobación paterna del fumado y el consumo de cigarrillos de los amigos son dos factores relacionados con el tabaquismo continuo durante el embarazo (3).
Los beneficios de que las embarazadas dejen de fumar para sus hijos que aún no han nacido son sustanciales. Las embarazadas que fuman durante su embarazo completo corren considerables riesgos para su salud y exponen al feto o hijo pequeño a riesgos tales como aborto espontáneo, muerte prenatal, parto prematuro, peso bajo al nacer y un peligro más grave de mortalidad infantil. No obstante, las mujeres que dejan de fumar antes del embarazo o durante los 3 ó 4 primeros meses reducen el riesgo de tener un bebé de peso bajo al nacer igual al de las mujeres que nunca han fumado
(4).Los efectos negativos del tabaquismo pasivo también requieren un intento más firme de ayudar a dejar de fumar a los fumadores que viven en una casa donde hay una embarazada.
Dejar de fumar definitivamente puede ser difícil para las embarazadas en virtud de que el acceso a los productos de sustitución de la nicotina está más restringido. Aunque las embarazadas pueden estar interesadas en dejar de fumar, abandonar el tabaquismo permanentemente es difícil. Hay motivos para que el uso de la TSN, en particular el parche, sea polémico en el caso de las embarazadas o las madres lactantes que fuman. Aun así, muchos expertos están de acuerdo en que el beneficio de dejar de consumir productos de tabaco, que contienen numerosos carcinógenos conocidos, compensa la toxicidad potencial de la nicotina de los TSN.
Cómo lograr liberarse del tabaco durante la juventud y el embarazo
Aproveche los sistemas de asistencia sanitaria existentes.
En la época en que se embarazan, las mujeres pueden ser especialmente receptivas a dejar de fumar. Los proveedores de asistencia sanitaria deben vigilar y evaluar habitualmente a las pacientes que consumen tabaco, en particular durante las visitas prenatales y pediátricas, para poder proporcionarles tratamiento o información sobre el abandono del tabaquismo.
"Ciertos estudios han revelado que el tratamiento farmacológico combinado con la psicoterapia, ya sea el apoyo psicológico o la adquisición de aptitudes para superar las situaciones de alto riesgo, produce las tasas más altas de abstinencia a largo plazo". (5)
Combine los métodos terapéuticos y las intervenciones para dejar de fumar. Los programas para dejar de fumar más eficaces utilizan un enfoque conductual (por ejemplo, el desarrollo de aptitudes para la vida) y métodos farmacológicos, como el parche y el chicle de nicotina. La información o las campañas de los medios de comunicación social que comercializan el abandono del tabaquismo mediante mensajes intencionados también aumentan las posibilidades de éxito.
El desarrollo de medios de acción. Quizá se necesite proporcionar adiestramiento y reembolsar los gastos de los profesionales que proporcionan servicios para dejar de fumar a fin de que puedan ofrecer un tratamiento más accesible y adecuado. Hay que prestar atención a la programación y al desarrollo de medios de acción en las zonas de prevalencia alta de tabaquismo, como los grandes centros urbanos.
Por último, se necesitan métodos más eficaces para reducir el tabaquismo durante la adolescencia, antes de que los fumadores se conviertan en adictos recalcitrantes, y durante el embarazo. Falta llegar a una conclusión acerca de los efectos en la salud del tratamiento de sustitución de la nicotina, de haberlos, en estas poblaciones. Cabe hacer hincapié en 1) la adaptación de los mensajes y programas para dejar de fumar y 2) el uso de canales innovadores por los cuales se pueda llegar eficazmente a estas poblaciones con necesidades especiales.
Fuentes:
1. US Department of Health and Human Services. Preventing tobacco use among young people: Report of the Surgeon General. Rockville, MD, Officina sobre el Tabaquismo y la Salud, Centros de Control y Prevención de Enfermedades, 1994.
2. Sargent, J.D., Mott, L.A., Stevens, M. Predictors of smoking cessation in adolescents. Archives of Pediatric Adolescent Medicine 152(4): 388-93. 1998.
3. Hussey, J.M., Gilchrist, L.D., Gillmore, M.R., Lohr, M.J. Factors related to cigarette smoking during adolescent pregnancy. Journal of Youth and Adolescence 21(4): 409-420. 1992.
4. US Department of Health and Human Services. Health benefits of smoking cessation: Report of the Surgeon General. Rockville, MD, Officina sobre el Tabaquismo y la Salud, Centros de Control y Prevención de Enfermedades, 1990, 628 p.
5. National Institute for Drug Addiction. Cigarette smoking. <http://www.health.org/pubs/caps/NCCigs.htm>Mar.1999.
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